Voley de playa

 

HISTORIA

El vóley de playa nació como una variante al vóley de salón. El sol, la arena, el aire fresco; la playa siempre fue un lugar atractivo para practicar deporte. Y el vóley intentó tomar ese camino. Se estima que el beach volley fue jugado por primera vez en 1915, en costas hawaianas (Dónde más si no). Con el tiempo, el vóley de playa fue ganando popularidad, sobre todo, en California. Allí se adoptó el formato 2 vs 2 y se jugaron los primeros torneos con premios.

Mucho tiempo después, y ya reconocido por la FIVB (Federación Internacional de Voleibol), se jugó el primer torneo oficial en 1987, en Río de Janeiro. El “juego playero” dejaba de ser tal y la FIVB decidió crear, cinco años después, un departamento dedicado especialmente a esta disciplina. Mucho más profesional, el beach volley es elegido deporte olímpico en Atlanta 1996 y, desde entonces, ha formado parte de cada cita olímpica.

 

NATURALEZA DEL DEPORTE

El vóley de playa mantiene varias de las reglas básicas del vóley convencional, como la cantidad máxima de toques (3), la prohibición de retener o sujetar la pelota, y el objetivo de pasar la pelota por encima de la red y hacer que pique en el campo rival. Más allá de las evidentes (se juega sobre arena, descalzo y con traje de baño),  hay algunas otras diferencias con el vóley de sala: cada equipo está formado por sólo dos jugadores, la cancha es ligeramente más chica y no hay sustituciones, entre otras variaciones.

Otro punto de contraste es el formato de puntuación. Se juega al mejor de tres sets (en el vóley es al mejor de cinco), el primero que obtenga dos parciales será el ganador. Cada set es jugado a 21 puntos y debe existir al menos dos de diferencia (acá otra diferencia, en el vóley es a 25). De ser necesario un set decisivo, en este caso el tercero, éste es jugado a 15 puntos.

 

VER NOTICIAS DE VÓLEY DE PLAYA