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Verónica Ravenna, una argentina suelta en Canadá

Verónica Ravenna, una argentina suelta en Canadá

A un mes de que se celebre la segunda edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud de Invierno, Lillehammer 2016, la argentina que desde chica vive en norteamérica habla sobre su 2015 que culminó con la clasificación olímpica en luge.


“Es raro pensar que ya voy a los Juegos Olímpicos a los 17 años, aunque sean los de juveniles”. Con un perfecto español, aunque se note un leve acento y en algunos momentos use palabras en inglés, Verónica Ravenna, la juvenil argentina que desde chica vive  con su familia en Canadá, le cuenta a Cinco Anillos sus sensaciones sobre su clasificación olímpica en luge.

-Verónica, venís de tener un excelente año, el cual fue histórico para el luge argentino. ¿Qué podes decirnos de esta temporada?
-Que terminé re feliz porque era la primera vez que competía internacionalmente. No esperaba terminar tan bien.

-Comenzaste el 2015 con un sexto puesto en Oberhof y luego obtuviste un cuarto lugar en Winterberg, tras dejar un 2014 con lesiones que de todas maneras te dejó bien posicionada en el ranking clasificatorio, a pesar de no participar en muchos torneos. ¿Imaginaste este inicio?
-Sí, en 2014 no participé en ninguno porque me había roto la clavícula. Y cuando me fui a Europa, en 2015, no estaba al 100% y no esperaba que me fuera tan bien porque era mi primera vez.

-Después del receso de verano volviste a Europa en donde terminaste 23º en Lillehammer, quinta en Sigulda y chocaste en Königssee. ¿Qué pasó ese torneo?
-Es que después del quinto lugar en Sigulda mis entrenadores decidieron cambiar el trineo para que sea más rápido. Es más difícil de controlar. Pero cuando aprendes a controlarlo es más rápido. Lleva tiempo. Me lo cambiaron para ir más rápido y lleva tiempo acostumbrarse.

-¿Cómo fue el día después del accidente?
-Estaba un poco triste, pero mi mejor amiga corría al otro día. Corren un día los más chicos y los más grandes en el otro. Fui y un montón de gente tuvo problemas en mi carrera. Estaba triste porque era la primera carrera en la que había chocado. Pero mis entrenadores, Yuri y Petr, me dijeron que era mejor chocar y después saber como manejar un trineo más rápido en vez de terminar bien ahora y seguir con el trineo despacio.

-Después de ese torneo en Alemania ¿Pensaste que la clasificación no la lograbas?
-Ya con los resultados del año pasado tenía una gran cantidad de puntos. Lo único que tenía que lograr es que para antes de Navidad, en el ranking femenino de luge por países, argentina estuviera en el puesto 22°. Y ya con el sexto puesto, cuarto puesto y el quinto de Letonia era muy difícil que no entrara porque a los países chiquitos y nuevos les tenía que ir muy bien. Era muy difícil.

-En Inssbrucks, Austria, lograste la clasificación. ¿Cómo fue ese momento para vos?
-No estaba muy feliz porque me había ido bastante mal en esa bajada (la última bajada del recorrido). Estaba en el décimo puesto y terminé en el 15° después de golpearme en un lugar muy tonto. Y no me pegó hasta que llegué a casa y vi a mamá y a papá.

-¿Cómo describís estar clasificada a unos Juegos Olímpicos?
-Es raro pensar que ya voy a las olimpiadas a los 17, aunque son las olimpiadas juveniles. Pero siempre, desde que era chiquita, lo pensaba; pero era algo lejano.

-Estos juegos son distintos a los de los mayores. ¿Qué pensás que va a suceder?
-Va a ser lindo estar con toda la delegación Argentina, porque por ahora estoy sola. Va a ser re lindo estar con el equipo argentino. Tengo unos amigos que fueron a las olimpiadas juveniles y me dijeron que es increíble. Es como las olimpiadas de grandes y ves que todos se divierten.

Diez años son los que lleva Verónica viviendo en Canadá y su primer contacto con el deporte lo tuvo en su escuela; después su papá la llevó a un campamento para saber si le gustaba. Desde los doce o trece años, no recuerda bien, que está con el luge. Aunque no siempre tuvo en claro que iba a representar a Argentina; en 2014 pudo competir para Canadá.

-¿Estabas casi adentro del equipo canadiense?
-Sí, pero justo, por mala suerte, me rompí la clavícula un día antes de la última carrera para ver quién estaba dentro del equipo canadiense.

-Pensaba, hace 10 años que estás en Canadá, tenés un arraigo fuerte con ese país, y se te paso por la cabeza representarlos.
-Sí, al principio era el plan. Pero ellos tienen una dinámica muy distinta a la mía. Vi que termino haciendo mucho más con Yuri y Petr, porque los entrenadores canadienses te retan por todo. Y los de ahora hacen al revés. Ellos saben que vos querés saber en qué te fue mal y en qué te fue bien, porque hay veces que te olvidás. Y vi que con entrenadores así me fue mucho mejor. Además, todo el apoyo que me dio Argentina y la gente que no conozco que me pone cosas en las fotos. Tengo mucho más soporte y cariño de la parte argentina que lo que tenía de la parte canadiense.

-Entiendo, ¿cómo fue el primer contacto para representar a Argentina? ¿Fue por parte  de la Asociación Argentina de Bobsleigh, Skeleton y Luge, el Enard, o la Secretaría de Deporte de la Nación?
-Al principio mi papá hablo con Christian Atance (presidente de la Asociación Argentina de Bobsleigh, Skeleton y Luge), no recuerdo bien cómo fue. Pero ya habían estado en contacto. Él (Cristian Atance) le preguntó por qué no competí en Whistler y mi papá le contó que no había quedado en el equipo canadiense y también lo de la clavícula. Ahí Cristian preguntó si yo quería competir para Argentina después de año nuevo. El puso todo para conseguirme trineo. Y el Enard no me podía ayudar en nada hasta que no compitiera para Argentina. Así que ellos me ayudaron este año.

-¿Cuándo fue la primera vez que representaste a Argentina y qué se sensaciones tuviste?
-Fue en Alemania, en Oberhof, y se sintió re raro, porque veía a los que eran mis entrenadores y equipo de Canadá y no estaba con ellos cuando estuve un montón de tiempo. Pero se sintió re lindo. Estaba representando a toda mi familia y a mis amigos de argentina. En Canadá tenemos nuestros amigos pero nada de familia.

-¿Te pesó representar al país?
Sí. Es un poco loco. Porque no es como los equipos grandes que tiene un montón de gente. Era yo sola representando a Argentina.

-¿Cómo lo trabajaste con tus entrenadores?
-Los entrenadores están re acostumbrados porque ellos entrenan a los países chiquitos que generalmente tiene una persona y hay veces que tienen dos. Los entrenadores son re buenos. Son un amor. No te ponen mucha presión. Vas, te divertís, haces lo mejor que puedas y si te salió mal, te salió mal.

-¿Fue complicado dejar de estar con el equipo canadiense o fue un alivio como me contabas?
-Sí, al principio costó porque esperaba que me dejaran volver aunque no pude terminar la última carrera. Y al principio costó verlos y no estar con ellos. Pero ahora estoy feliz por lo que hice.

-Y desde que representás a nuestro país, ¿cuál fue la carrera más difícil que tuviste?
-La más difícil fue la de Noruega, en 2015, porque era la primera carrera del año y era la primera vez que empezaba la temporada fuera de casa. Todos los otros años empezaba seis meses acá antes de irme a Europa. Y esa vez tuvimos un mes de entrenamiento en lugares diferentes en Alemania y después la carrera. Y no me había ido muy bien en los entrenamientos y no estaba muy segura.

-Verónica, te llevo a otros temas. ¿Por qué se fueron a vivir a Canadá?
-Por el trabajo de mi papá. Él trabaja en una compañía que hace pisos de madera para edificios.

-¿Y se extraña Argentina?
-Sí, generalmente vamos cada dos años porque toda mi familia esta allá. Ahora vamos a ir en marzo, me parece. Y sí, extraño a mis amigas, pero era muy chiquita cuando me vine.

-¿Qué extrañás de Argentina y qué no cambiás de Canadá?
-Extraño a la familia. Y que me gusta de acá… Antes vivía en la ciudad de Buenos Aires y ahora vivo en un pueblo muy chiquito y me gusta salir y conocer a todos. Se siente re seguro.

-¿Y el colegio? ¿Cómo haces para complementar tu vida, es decir la familia, la escuela y las amigas, con el deporte?
-El colegio lo pude terminar el año pasado. Lo terminé un año antes. Y este año, porque era el tema de las olimpiadas, no hice nada de la universidad así no me preocupaba. Y en general todas mis amigas son del luge porque estoy más allá que acá.

-¿Tenés pensado seguir una carrera universitaria?
-En enero y febrero volvemos de Europa. Acá lo hacen en dos mitades a la universidades, de septiembre a enero y enero a julio. Por ahí hago la otra mitad cuando vuelvo y voy haciendo de esa forma. Así cuando termino con luge tengo algo de universidad hecho.

-¿Y qué te atrae seguir?
No tengo mucha idea. Yo quería ir a algo tipo veterinaria. Algo más que tenga que ver con la ciencia que con el arte.

-Volviendo a la cotidianidad de vos y el deporte, ¿actualmente cómo es un entrenamiento tuyo?
-Generalmente en Europa nos levantamos tipo 8 u 8.30, y depende a qué hora te den la sesión, porque a veces te la dan a la mañana o la tarde. Nos cambiamos, y una hora antes vamos a ver si cambiaron la pista o algo. Después hacemos tres o cuatro largadas que son tres o tres horas y media. Comemos en el hotel y limpio el trineo para que las cuchillas no se pongan feas. A veces vamos al gimnasio. Después, ellos (los entrenadores) hacen videos de cada largada, en slow motion, y me muestran qué hice mal y qué tengo que arreglar.

-¿Tenés algún psicólogo deportivo?
-Acá en Canadá tengo un psicólogo que me ayuda un montón, pero no viene con nosotros. Cuando necesito hacemos sesiones por Skype. Pero es re bueno.

La charla es continua, aunque hay veces que se entrecorta la comunicación. A pesar de eso ella ya piensa en los próximos Juegos Olímpicos de la Juventud de 2016 y qué meta quiere llevarse antes de decirle basta al deporte que tanto quiere.

-¿Cuál es tu próxima meta?
-Me gustaría en las olimpiadas juveniles terminar en los top 6. Sería mi objetivo. Los primeros tres son de Rusia y Alemania. Pero el cuatro, el cinco y el seis me gustaría estar en entre ellos.

-¿Y el objetivo qué querés cumplir antes de dejar el luge?
Y, mínimo haber ido a las olimpiadas. A las de Corea de 2018.

-¿Y por qué no también a Pekín 2022?
Porque no sé muy bien a largo plazo. Seis años es un motón de tiempo. Probablemente esos, también, sean los objetivos. Pero intento primero a estos y ahí veo como me va yendo.

Verónica empieza con su día y en esta parte del mundo se encuentra por la mitad. La argentina, que todavía piensa que es raro estar en un juego y loco representar a su país natal, se irá primero a Alemania antes de partir a Noruega. El próximo 12 de febrero vivirá la locura de estar en unos Juegos Olímpicos.

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@lautonellotto

De Bahía Blanca. Fanático del deporte y especialmente de las olimpiadas. Estudiante de periodismo deportivo.

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