Vela

“Todos los que trajeron medallas olímpicas fueron extraterrestres”

“Todos los que trajeron medallas olímpicas fueron extraterrestres”

Humilde, ambiciosa, presente y sincera. No era ninguna aventura prever que el título en Río 2016 no iba a cambiar la personalidad de Cecilia Carranza Saroli. Si bien consiguió aquello que todo deportista ajeno al fútbol pretende como profesional, no se desliga de sus “nuevas responsabilidades”, como una de las caras visibles del yachting argentino. Hoy en día, la rosarina es uno de los pilares de esta disciplina y espera que su logro sea el puntapié inicial para el crecimiento de “su” deporte.

Santiago Lange, uno de esos “extraterrestres”. Crédito: Gettyimages.

No es la primera que lo ve de esta manera. Quizá sea por la poca difusión. Tal vez tenga que ver con lo relegado que están ciertos deportes en Argentina… La vela, uno de ellos. De cualquier forma, otra vez un campeón olímpico menciona, pide y espera que este logro atraiga nuevos talentos para su disciplina. Es un deseo generalizado, que surge de cada uno. Nadie les quitará las medallas a Sebastián Crismanich, Paula Pareto o Cecilia Carranza Saroli, pero aún así están pendientes de si más o menos chicos/as empiezan a practicar taekwondo, judo o yachting.

Sin dudas, una gran ayuda para permitir y aumentar este crecimiento fue la creación del ENARD, tan mencionado en los últimos meses por los deportistas. Y es que, por ejemplo, entre estas 3 disciplinas hay más de cien personas, que en mayor o menor medida, reciben una ayuda económica del ente argentino. “Si bien su creación significó un salto de calidad para el deporte nacional, yo no me conformo, soy ambiciosa”, resaltó la rosarina, que luego agregó: “Sin dudas ahora hay más estructura que hace algunos años, pero hay que seguir creciendo”.

Está claro que actualmente los jóvenes navegantes tienen mucho más apoyo que el que tuvo ella en sus comienzos, y ni hablar de los inicios de Santiago Lange. Aunque las becas del ENARD deben justificarse con logros deportivos cada 12 o 24 meses (logros no es igual a títulos), no dejan de ser un piso firme para empezar a edificar una carrera deportiva. “No me quiero quedar con que mejoró un poquito. Tenemos todo para ser una potencia mundial. No sé si alguna federación en el mundo trajo de forma consecutiva, en tantos JJOO, las medallas que conseguimos nosotros. Estados Unidos no estuvo en el podio en Londres 2012 y ellos tienen una estructura gigante”, remarcó una de las mejores navegantes del mundo en 2016, según la World Sailing.

La estadística indica que Brasil, Gran Bretaña y Dinamarca, además de Argentina, son los únicos países que lograron al menos un podio en cada uno de los JJOO, desde Atlanta 1996. En aquel evento, Camau Espínola obtenía la primera de las 7 preseas olímpicas consecutivas que cosechó Argentina hasta Río 2016, inclusive.

“Lo que yo veo en el yachting es que fueron muchos esfuerzos individuales. Todos los que trajeron medallas olímpicas fueron extraterrestres. Realmente, yo me saco el sombrero”, dejó en claro Carranza, que luego explicó: “Si esos flacos hubieran tenido más estructura… No sé. Llegaron ahí por ellos mismos. Nadie tiene un poquito de consciencia de todo lo que han hecho estas personas. Lo que hicieron Camau (Carlos Espínola), Serena Amato (NdR: medalla olímpica en Sydney 2000) o los chicos de 470 (Juan de la Fuente y Lucas Calabrese) con una estructura muchísimo menor a otros países. La carrera de Santi (Lange)… ¿Imaginate si toda esta experiencia se pudiese transmitir, para captar talentos y evitar que los logros queden en manos de las capacidades individuales de un deportista?”

Carranza y Lange, durante el último World Championship. Crédito: nacra17.org

Por cosas como ésta, desperdiciar una chance así sería una verdadera lástima. Desaprovechar a una campeona olímpica de sólo 30 años, que a diario visita el CeNARD, que entrena con los demás integrantes del seleccionado y que se perfecciona todos los días en el mismo gimnasio en el que trabajan los futuros atletas olímpicos, sería malgastar una valiosa oportunidad para los más chicos. No sólo para aquellos que se volcaron a la navegación, sino de todos los que buscan progresar en el mundo del deporte.

“Tengo un deseo enorme de que se aproveche toda la energía que hay en el nivel olímpico, y que hace muchos años se mueve alrededor del yachting”, expresó, un poco a modo de sueño, un poco a modo de reto. “Nuestro deporte empezó a traer medallas cuando ni el hockey traía. Y hoy se juega al hockey en todo el país pero la vela no creció de la misma forma. ¿Por qué? No sé”, remarcó. Y es que efectivamente, cuando Espínola logró el oro en la Clase Mistral, Las Leonas recién empezaban a ser un proyecto de potencia, con el subcampeonato en el Mundial de Dublin 1994.

De cualquier modo, y a pesar de la continuidad de Carranza Saroli y Lange, el yachting argentino no termina con ellos, ni mucho menos. En 2017, esta disciplina tuvo 37 personas becadas, entre deportistas y entrenadores. Algunos de ellos, con un gran futuro dentro de la especialidad, como lo explica la propia protagonista: “Las chicas de 49er son muy buenas (María Sol Branz y Victoria Travascio), al igual que los hijos de Santi (Yago y Klaus Lange). Matías Dietrich, en Laser, fue subcampeón del mundo con 17 años. Además, hubo y hay chicos que estuvieron o están en el Top 5 nacional y/o sudamericano, como Juan Pablo Bisio, Tomás Pellejero, Ignacio Biava o Tomás Dietrich”.

¿Pero cómo ayudarlos? ¿Cómo permitir que exploten al máximo sus virtudes? ¿Cómo cooperar para que puedan participar de un Juego Panamericano, de un Juego Olímpico? ¿Cómo, cómo y cómo? En este caso, no progresar, es lo mismo que retroceder. Permanecer en el lugar no tiene una connotación positiva, ni siquiera neutra. Si verdaderamente la disciplina no explota las ventajas de contar con campeones olímpicos u exponentes de enorme calibre internacional, entonces la cuenta dará en negativo. Atraer a nuevas generaciones, permitir que las actuales puedan seguir progresando y mejorar cada vez más el contexto que rodea a los deportistas será necesario para que, como dejó en claro Carranza, las medallas no sean logros que queden en manos de las capacidades individuales.

“A veces miro mi carrera hacia atrás y me doy cuenta que hice lo mejor que pude, en ese momento de mi vida. Seguramente hubiera necesitado alguien que me guíe más. Pero aun así, me rompí el culo y logré muy buenos resultados”, contó con mezcla de felicidad, orgullo y un tanto de emoción. Y no es para menos… Un 12° puesto en Beijing 2008, una medalla dorada en Guadalajara 2011 y valioso sexto lugar en el Mundial de Alemania 2012, apenas dos meses antes de los Juegos de Londres, en el que no redondeó su mejor actuación (21°). “En China estuve cerca del diploma y tenía 20 años. En esa época no sabía ni lo que hacía, sólo soñaba con ir a unos JJOO. Y en Inglaterra, bueno… Me quedó un sabor amargo porque había hecho un laburo de puta madre, aunque en los dos primeros años de ese ciclo olímpico había estado estudiando. A partir de 2010 apreté el acelerador a fondo y logré llegar. Esas son experiencias que te permiten crecer un montón”, describió.

Y quizá en sus vivencias radique parte de la solución, por ejemplo, para no permitir que las próximas generaciones sufran ese “abandono estructural”. Tal como sucede en los deportes de conjunto, cuanto más chicos son los atletas, más importante es la presencia de formadores que enseñen, guíen y aconsejen a esos jóvenes deportistas. “Eso es lo que espero que pueda cambiar… Que los más chicos tengan de dónde agarrarse para saber cuál es el camino, cómo ponerle cabeza a una planificación, saber dónde están las prioridades o de dónde se puede sacar más jugo”, remarcó. “Nuestro deporte tiene muchísimas variables y la verdad es que no te da el tiempo para todo. Es necesario establecer prioridades. Quizá si yo hubiera sabido todo esto antes, hubiera tenido una mejor carrera”, destacó.

Sus palabras son claras, pero no tanto como sus ojos. Ellos responden todas y cada una de las inquietudes, incluso con más detalle. Se iluminan cuando el tema son los más chicos. En realidad, se iluminan de otra forma distinta. Ni más ni menos. Los anteojos no son un impedimento para captar la importancia del tema y la vehemencia con la que ella misma se expresa. No necesariamente a los gritos, sino con intensidad. Realmente involucrada en la situación y en que se encuentre una mejoría.

El año post Río de Janeiro está por terminar. Hace 18 meses, Cecilia Carranza Saroli no era la misma deportista que ahora. O sí… Aunque sólo ella y sus afectos más cercanos pueden saberlo. Esta rosarina ya no es aquella que postergaba su mudanza a Buenos Aires, y que vivía de prestado cuando tenía que estar cerca del CeNARD. No. Ya no arrastra las valijas día tras día. Ahora está radicada a pocas cuadras del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo. Ya no corre las 24 horas del día, para entrenarse y realizar múltiples tareas administrativas, necesarias para el equipo.

Hoy es una de las caras visibles del yachting argentino. Una de las figuras, no sólo por el logro conseguido, sino también por su forma de manejarse afuera del agua. En definitiva, las próximas generaciones, no son más que otro ítem en su lista. “Yo trato de incentivar a los que vienen de abajo y piden consejos. Mi viejo siempre decía que la palabra ‘prójimo’ es muy amplia y que uno tenía que intentar ocuparse del ‘próximo’, del que tiene al lado”.

Vela
@g_deltorto

Periodista - Si le metés el 100% a algo, lo podés conseguir. Pero tiene que ser el 100% - ¿Mi objetivo? París 2024.

More in Vela

Mundiales y dorados

Nicolás Quercia13 octubre, 2018

Por el título mundial con plaza olímpica asegurada

Redacción 5A10 agosto, 2018

El primer boleto a Tokio

Redacción 5A8 agosto, 2018

En busca de las primeras plazas para Tokio

Redacción 5A3 agosto, 2018

Lange y Carranza, subcampeones en la Copa del Mundo de Miami

Redacción 5A29 enero, 2018

“Sé que esto puede terminar pronto”

Gastón Del Torto4 diciembre, 2017

Campeones sudamericanos y mundiales

Redacción 5A26 noviembre, 2017

Trece meses después, en Francia, los campeones volvieron a competir

Gastón Del Torto13 noviembre, 2017

Los hermanos Lange, al borde del podio en la Copa del Mundo Final

Franco López Larrañaga10 junio, 2017