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Sumario 2017: lo mejor del deporte argentino en el año

Sumario 2017: lo mejor del deporte argentino en el año

Las marcas históricas de Delfi Pignatiello. El número 1 de Gusti Fernández. El título mundial del seleccionado sub 23 de vóley. Alegrías, sorpresas, explosiones y consagraciones. Un resumen de lo más destacado del deporte nacional en 2017.

El Olimpia de Oro, el reconocimiento más tradicional del deporte argentino, para Delfina Pignatiello. Crédito: Infobae.

Desde aquellos calurosos días de enero en que Argentina finalizaba segunda en el Mundial de Cadet en San Isidro, Pablo Prigioni anunciaba su retiro del básquet profesional y Los Gladiadores se preparaban para una nueva cita mundialista, hasta estas tormentosas jornadas de diciembre, con Los Leones a un paso de un añorado título en la Liga Mundial, un buen subcampeonato de Los Pumas 7s en el arranque del circuito mundial y otra cita mundialista del handball, en este caso de La Garra.

El año deportivo argentino dejó consagraciones, novedades y sorpresas agradables. Como todo año post Juegos Olímpicos, se vio algo retraído por comparación, pero es solo un engaño: este fue el inicio del camino a Tokio 2020.

A veces, los años deportivos se pueden resumir en nombres propios; 1967 fue el de Roberto de Vicenzo, campeón del Abierto Británico, el torneo más tradicional del golf internacional; 1977 fue el año sideral de Guillermo Vilas, con números extraterrestres en cantidad de títulos (16), partidos ganados (130), triunfos consecutivos en polvo de ladrillo (53) y dos títulos de Grand Slam, aunque paradójicamente sin número 1 del ranking; 1985 el de Hugo Porta, declarado mejor jugador del mundo de rugby; 2004 el de Manu Ginóbili, símbolo de la Generación Dorada campeona en Atenas entre anillo y anillo de la NBA; 2010, finalmente, el de Lucha Aymar, figura de Las Leonas campeonas del mundo en Rosario.

¿Es este uno de esos años? Seguramente no. Pero si hay un nombre propio que asoma como para que 2017 lleve a un link inmediato a su figura, aunque sea para recordar su temporada de explosión, ese es el de Delfina Pignatiello.

¿Qué hizo la chica de San Isidro en 2017?

  • Después de salir sexta, en diciembre, en la final de los 800 metros libre del Mundial de Pileta Corta en Windsor, Canadá, ganó en los primeros días de enero las cinco competencias en las que se presentó en el Campeonato de la República Juvenil disputado en el CeNARD, clasificándose así al Sudamericano de la categoría.
  • En marzo, participó en el Arena Pro Swim de Indianápolis, donde consiguió la marca A para el Mundial de mayores de Hungría en los 800 metros, con récord nacional juvenil. A Budapest no iría, pero sí volvería a la ciudad norteamericana.
  • En abril, barrió a la competencia en el Sudamericano Juvenil de Cali y concluyó el certamen con nueve medallas en total, tres de ellas doradas.
  • En mayo, ya con 17 años, explotó en el Nacional llevado a cabo en Santiago del Estero: rompió las marcas históricas de Cecilia Biagioli tanto en 400 como 800 metros y volvió a ratificar los registros clasificatorios para el mundial de mayores.
  • En agosto, tras optar junto a su entrenador por esquivar el Mundial de Budapest y prepararse a pleno para el Mundial Juvenil, se consagró; en Indianápolis, obtuvo dos medallas doradas (800 y 1500) y una presea plateada (400). En los 800, batió el récord sudamericano de mayores y la marca histórica del torneo. Con ese registro, hubiese sido sexta en Budapest. Lo de 1500 fue más absurdo; récord nacional, récord de torneo, le hubiese valido el cuarto puesto en Budapest y es, hasta la fecha, la cuarta nadadora en la historia que consigue bajar los 16 minutos antes de cumplir 18 años. ¿Las otras tres? La china Xuanxu Li y dos de las mejores de la historia: Janet Evans y Katie Ledecky.
  • No contenta con lo obtenido, compitió en octubre en los Juegos Suramericanos de la Juventud, en Santiago. De Chile se fue con seis medallas, tres de ellas doradas.
  • Ya en diciembre, hace pocos días, fue galardonada con el Olimpia de Oro a la mejor deportista del año, siendo la más joven en la historia en obtener ese logro.

¿Algo más? En 2018 le esperan los Juegos Olímpicos de la Juventud, en Buenos Aires. Como en la escuela, será la abanderada de la delegación argentina.

Delfina y medallas. Una combinación repetida en 2017.

La natación brindó algunas otras alegrías al deporte nacional en este año. Guillermo Bértola obtuvo el campeonato del mundo del Grand Prix de aguas abiertas. El cordobés ganó la competencia en el Lago Saint Jean (Canadá) con récord de circuito y fue tercero en otras dos carreras para quedar en la cima del certamen. También en lo más alto del mundo, la chaqueña Daniela Giménez se colgó la medalla dorada en los 100 metros pecho SB9 del Mundial de Natación Adaptada disputado en México.

La otra figura preponderante del deporte argentino en 2017 viene del mundo del tenis. No es Del Potro, pese a su fantástico final de temporada que lo tuvo a tiro de la clasificación al Masters luego de llegar a semifinales en el US Open. No es, tampoco, Diego Schwartzman, el tenista argentino más regular y de mayor crecimiento en su temporada de explosión, en la que alcanzó el puesto 25º del ranking y llegó a cuartos de final en el último Grand Slam del año. Ni siquiera es Axel Geller, el júnior dos veces finalista de torneos de Grand Slam (Wimbledon y US Open), campeón en uno de ellos en dobles (Abierto Británico) y número 1 del ranking al finalizar el año.

Es Gustavo Fernández. El cordobés de 23 años venía de ganar su primer Grand Slam individual en 2016, en Roland Garros. En enero, sumó su segundo trofeo con el Abierto de Australia y quedó a un paso de obtener un nuevo título grande en Wimbledon, donde perdió una final insólita. Sin embargo, le bastó para llegar a la cima del ranking mundial en tenis sobre silla de ruedas. Se convirtió, de esa forma, en el primer argentino en alcanzar la cima del tenis mundial en individual y entre los mayores.

El vóley argentino viene dando muestras de crecimiento hace años. El camino a Río 2016 fue motivo de felicidades -para los varones, que en el proceso ganaron el título en los Juegos Panamericanos y para las mujeres que obtuvieron su primer pasaje olímpico en la historia- y, si bien el resultado final distó de ser ideal, dejó la huella del progreso del proyecto de Julio Velasco.

El desarrollo de las bases, con señales positivas en tiempos cercanos, alcanzó el éxito grande este año. El seleccionado masculino sub 23 se consagró campeón mundial en El Cairo y obtuvo así el primer título del mundo para el vóley argentino. Con Germán Johansen como MVP del certamen, los dirigidos por Camilo Soto se tomaron revancha de los rusos, que los habían vencido en la final del Mundial sub 21 de 2015, e instalaron su nombre en la historia grande del deporte nacional.

Otro título mundial sub 23. Agustín Vernice quedó muy cerca de la clasificación para los Juegos Olímpicos de Río. Un año después, no se frustró. Al contrario. El palista de Olavarría ganó el campeonato del mundo juvenil de canotaje disputado en Rumania, en la categoría K1 1000, fue tercero en el K1 500 y, días más tarde, en República Checa, llegó a la final del mundial de mayores. “Ni en el mejor sueño me imaginaba eso”, le confesó a Cinco Anillos.

Agustín Vernice en lo más alto del podio del Mundial sub 23 de canotaje. Crédito: Planet Canoe.

Más títulos mundiales. A fines de noviembre, el trío conformado por Javier Conte, María Paula Salerno y Julio Alsogaray, obtuvo el campeonato mundial de Lightning en Ecuador, la primera medalla dorada para una embarcación argentina en un mundial de esta clase. Fue su tercera competencia oficial como equipo: en la primera, ganaron el campeonato Norteamericano en Estados Unidos; en la segunda, se llevaron el título sudamericano, también en Ecuador.

En año post olímpico, se disputaron en Polonia los Juegos Mundiales. Al mayor evento para deportes no olímpicos asistió una delegación no oficial de alrededor de 40 argentinos con apoyos escasos y muchos esfuerzos individuales. El conjunto nacional obtuvo seis medallas, tres de ellas doradas: dos llegaron de las bochas, una del cordobés Nicolás Pretto, que con 23 años ganó casi todo lo que se puede conseguir a nivel internacional. La otra, gracias a la dupla de María Victoria Maíz y Romina Bolatti, que habían integrado la cuarteta campeona mundial por equipos en 2014. No fue lo único que obtuvo la selección argentina de bochas en 2017: el cordobés Guillermo Montemerlo se consagró campeón mundial en Marruecos y consiguió así el sexto título en la historia de las bochas nacionales.

La tercera medalla dorada en Polonia provino del patín. El marplatense Ken Kuwada, campeón mundial en 2016, ratificó su jerarquía y se impuso en los 10.000 metros puntuables por eliminación. No le fue tan bien al equipo de velocidad en los primeros Juegos Mundiales de Patín, que se disputaron en Nanjing: allí, lo mejor fue el segundo puesto de Kuwada junto a Ezequiel Cappellano y Juan Cruz Araldi en la competencia por equipos.

La disciplina que sí se destacó en China fue, como casi siempre, el patinaje artístico. Argentina finalizó tercera en el medallero con ocho preseas, dos de ellas doradas: la de Anabella Mendoz, tricampeona mundial en figuras obligatorias, y el octavo título mundial del equipo santafesino Millenium en la competencia por grupos.

La sonrisa indeleble tras consagrarse tricampeona mundial en China. Foto: Facebook.

También en Polonia hubo una histórica medalla plateada. La obtuvo la selección mayor femenina de beach handball, Las Kamikazes. En un año con doble competencia mundial en el handball sala, los grandes éxitos llegaron de la mano del balonmano playero. Además del subcampeonato en los Juegos Mundiales, que posicionó a Argentina entre los mejores equipos del mundo, se disputó en Mauricio la primera edición del Mundial Juvenil, tanto para chicos como para chicas. Allí, las dos selecciones nacionales alcanzaron sendos terceros puestos: fueron las dos primeras medallas mundiales en la historia del handball nacional.

Otros dos certámenes multi eventos de gran envergadura atrajeron participación nacional. En Turquía, y también con dificultades para poder viajar, se disputaron los Juegos Olímpicos para Sordos, las Sordolimpiadas. Allí, pese a no obtener medallas, hubo una destacada participación argentina, especialmente del seleccionado de básquet, Los Topos. Además, en Taipéi, la mayor delegación de la historia en una Universiada consolidó el crecimiento del deporte universitario en el país. Argentina se fue de Taiwán con una medalla en el pecho, la del bonaerense Lucas Guzmán en los 63 kilogramos de taekwondo.

El tiro deportivo argentino tuvo otro año destacado. Después de unos históricos Juegos Panamericanos en 2015, con clasificaciones olímpicas incluidas, y un notable 2016, con diploma olímpico para Melisa Gil, 2017 continuó en la senda del éxito. Federico Gil selló una temporada gloriosa: junto a su hermana Melisa, arrancó el año con un subcampeonato en la prueba mixta de la Copa del Mundo de Nueva Delhi. Siguió con un oro histórico; su primer título en una Copa del Mundo, en Chipre. Y finalizó con la medalla de bronce en la Copa del Mundo Final que reunió a los mejores tiradores de la temporada en India. El de Avellaneda, que quedó 11º en el Mundial de Moscú, cerró el año en el quinto lugar del ranking mundial.

Otros dos nombres que ya forman parte de las primeras planas del deporte nacional desde hace un par de años engrosaron el balance positivo con sus logros. Fernando Borello obtuvo el mejor resultado de su carrera en la Copa del Mundo de Nueva Delhi, donde fue quinto. Por su parte, Fernanda Russo, otra de las niñas mimadas del deporte nacional después de ganar una medalla en los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2014 con 14 años, salir subcampeona panamericana con 15 y rubricar un notable debut olímpico con 16, quedó a un pasito del podio en el Mundial Júnior de tiro, en Alemania. Ya tendrá revancha.

Fer Russo en los Juegos de Río. La chica olímpica completó otra gran actuación en un torneo internacional. Crédito: Olé.

Si hablamos de promesas juveniles, hay que mencionar a Agustín Gil. En el año de relajación post título olímpico de Paula Pareto -la Peque solo compitió en cuatro torneos, aunque en todos se subió al podio y ganó dos de ellos– y de buena cosecha para el tucumano Emmanuel Lucenticampeón de su primer Grand Prix en Cancún y top ten en el escalafón mundial-, el cordobés de 16 se mostró como el heredero. Fue subcampeón mundial de menores y campeón panamericano de la categoría; además, obtuvo una medalla dorada en los Juegos Suramericanos de la Juventud en Santiago.

La temporada 2017, más allá de las medallas mundiales, tuvo pequeños grandes logros. En BMX, el riojano Exequiel Torres se convirtió en el primer argentino en ganar una etapa del circuito mundial de supercross, en Santiago del Estero. En ese mismo evento, Gonzalo Molina salió segundo y Mariana Díaz tercera. El Negro Lima, además, obtuvo el título panamericano junto a la interminable Gabriela Díaz.

También en el ámbito del ciclismo panamericano, el Cacique Catriel Soto ganó su segundo título continental consecutivo. En el Mundial de Atletismo, hubo participaciones históricas de Belén Casetta11ª en 3000 metros con obstáculos, con récord sudamericano- y Guillermo Ruggerisemifinalista en 400 metros con vallas con récord nacional-. Otro registro para los libros en un mundial fue el de Jesús Lugones; el mendocino fue sexto en el certamen ecuménico de esgrima, el mejor puesto histórico de un argentino. En otro mundial, de gimnasia trampolín, el equipo masculino quedó a décimas del podio en la competencia de Doble Minitramp, disciplina en la que Lucas Adorno finalizó sexto en el evento individual.

El deporte colectivo que mayores alegrías trajo en 2016, en 2017 tuvo un andar irregular. Los Leones se mantuvieron en lo alto del hockey mundial; tras salir campeones olímpicos en Río, ganaron la Copa Panamericana y llegaron a la instancia decisiva de la Liga Mundial, el evento más importante del año, pero cayeron en la definición ante Australia. Las Leonas, por su parte, inmersas en un proceso de transición que implicó cambio de entrenador, retiro de jugadoras históricas e idas y vueltas de otras, concretaron una temporada agridulce. Ganaron la Copa Panamericana y se clasificaron al Mundial 2018, pero tras una buena primera fase en la fase final de la Liga Mundial, quedaron eliminadas temprano.

El año dejó grandes alegrías, consolidaciones, explosiones y sorpresas. Pero también incertidumbre; 2017 será también el año en que las decisiones políticas pusieron en jaque la financiación del deporte nacional de alto rendimiento. En 2018, esa historia continuará escribiéndose.

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