Básquet para sordos

“Si hubiéramos tenido la preparación adecuada, hoy tendríamos una medalla en el pecho”

“Si hubiéramos tenido la preparación adecuada, hoy tendríamos una medalla en el pecho”

Los Topos, la selección de básquet para sordos, obtuvieron un histórico quinto puesto en las Sordolimpiadas de Turquía. Su entrenador, Ariel Chalo Britos, se lamenta por las dificultades en la previa que obligaron al equipo a viajar con menos jugadores y se ilusiona de cara al futuro, aunque sufre la cruda realidad de su deporte y su propio presente sin trabajo: “Hoy tengo cuatro pesos en la billetera”.

Chalo en Turquía. Los Topos quedaron cerca de una medalla en los Juegos Olímpicos para Sordos. Foto: Facebook.

Un día para cruzar el océano. La mitad de otro para volver a su casa. Con plata prestada, poco y nada en la billetera. Sin un laburo fijo; incertidumbre en el horizonte. Frustraciones, enojos, penas, cansancio. Pero también satisfacción, conformismo. Y mucho orgullo.

Los Topos, la selección argentina de básquet para sordos, consiguieron un histórico quinto puesto en las Sordolimpiadas, los Juegos Olímpicos para Sordos que se disputaron a fines de julio en Samsun, Turquía. Ya lejos en tiempo y distancia, de regreso en su Villa Carlos Paz, Ariel Chalo Britos, entrenador del seleccionado nacional, todavía se lamenta: “Si hubiéramos tenido la preparación adecuada, hoy tendríamos una medalla en el pecho”.

Una deuda arrastrada desde el Preolímpico en el que fueron subcampeones; rifas, sorteos, canjes y un subsidio tardío que alcanzó para que viajaran 10 jugadores (de un plantel de 12) y dos integrantes del cuerpo técnico ocuparon cabeza, cuerpo y alma de Los Topos en la previa de los Juegos. Y tiempo. Valioso tiempo de preparación.

La superación de las expectativas a pesar de las adversidades invitan al Chalo a ilusionarse con el futuro. Aunque hoy su cabeza está en otro lado: sin trabajo remunerado, hasta debió recibir plata prestada para volverse a Córdoba. “Hoy tengo cuatro pesos en la billetera”, le cuenta a Cinco Anillos en esta charla sobre su presente, los Juegos, los contrastes entre países y la realidad del básquet para sordos nacional.

“CUANDO EL CUERPO FALLA, LA CABEZA FUNCIONA”

Los Topos arrancaron la travesía turca con un batacazo ante un equipo de peso como Eslovenia. Una polémica derrota frente a Ucrania y una clara caída ante los favoritos rusos bajaron a tierra al equipo, que cerró la zona con victorias contra Kenia y Australia para avanzar en tercera posición. En cuartos de final, los sorprendentes venezolanos, que luego se quedarían con la medalla plateada, arruinaron las chances de medalla de los argentinos. En el mini torneo por el quinto puesto, Los Topos vapulearon a los locales con un segundo tiempo formidable y derrotaron una vez más, como al comienzo, a los eslovenos.

Pese a los resultados más que positivos, Britos prefiere el conformismo a la felicidad para describir sus sensaciones posteriores al torneo. “Porque de acuerdo a como se dieron las cosas previo al viaje, clasificarse ya era una utopía. Y a medida que fue avanzando el torneo se fue viendo el equipo, se fue viendo que lo que buscábamos como forma de juego se iba dando y de esa manera pudimos llegar hasta donde llegamos”. Y sabe que con las condiciones adecuadas, están para más.

-¿El torneo superó tus expectativas?

-Sí, porque llevé 10 jugadores, pero jugaba con seis, o por ahí aparecía un séptimo, manejándose entre 35 y 40 minutos cada uno por partido. Se fue notando el desgaste, pero con la preparación física, los trabajos de fuerza, pudieron soportar eso para poder llegar hasta donde llegaron. Si no, hubiera estado complicado.

-Decías antes del torneo, por los problemas durante en la preparación: “Esa bronca que van acumulando la van a descargar en el partido”. ¿Se dio como lo imaginaste?

-Se dio. Después, con el diario del lunes, te das cuenta de un par de cosas que podrían habernos llevado a estar entre los cuatro mejores del mundo. Hay aspectos que exceden a nosotros. Se vio sobre todo en el primer cruce por el quinto puesto contra Turquía, el local, en el que fuimos al entretiempo 14 puntos abajo. Les dije un par de cosas que los hicieron reaccionar y ahí vi esa bronca que tenían acumulada, esa desilusión de que nadie nos de bola, de que si no era porque uno nueve días antes de viajar encontraba alguien que nos dé un par de remeras para estar todos iguales en el desfile íbamos hechos un desastre… Y así y todo fuimos un desastre, porque el equipo de fútbol tenía una ropa, el de judo otra, las nadadoras otra, nosotros otra… Un desastre éramos. Pero en el entretiempo de ese partido se vio, cuando entraron a la cancha en el tercer cuarto ahí vi eso.

-¿Eso te permite pensar que con una mejor preparación hubiesen podido llegar más lejos?

-Si hubiéramos tenido el apoyo económico, no te digo de cobrar un sueldo, porque no cobramos ni un centavo, pero sí de haber viajado con los 12 jugadores, con el cuerpo técnico completo y la preparación adecuada, hoy te digo que teníamos una medalla en el pecho. Lisa y llanamente.

-¿Qué detalles faltaron para que pudieran subirse al podio?

-Puntualmente en el partido con Ucrania hay dos errores de la mesa de control y dos de los árbitros. Pero no de una falta que no vieron, o una caminada. Errores por tema de reloj y un salto en el que no dieron vuelta la bandera y les dieron la pelota de vuelta a ellos. En esos puntos nos gana el partido Ucrania. Si les ganábamos entrabamos segundos en la zona y el tercero del otro lado era Turquía, al que después le ganamos por 18 puntos. Con el diario del lunes cambia todo. Pero si hubiéramos estado con el equipo completo y la preparación adecuada, tengo una medalla en el pecho hoy.

Los Topos frente a Eslovenia. Los argentinos les ganaron en los dos enfrentamientos a los gigantes europeos. Crédito: Twitter Los Topos.

-Más allá de los resultados, ¿cómo valorás la experiencia?

-La experiencia fue muy buena, muy positiva. Vivir una cultura diferente, comer comidas diferentes. La unión en el grupo fue mayor aun. Se disfruto mucho. El entrenador de fútbol (Ignacio Vilariño) me decía: “Ustedes son diferentes, se manejan adentro de la cancha de otra manera, están todos juntos”. Y es verdad, andábamos los 12 para todos lados. Tenía uno ganas de comer pizza e íbamos los 12 a comer. A la noche había sesiones de masaje y había 10 ahí. Esas cosas te hacen fortalecer. Cuando el cuerpo falla, la cabeza funciona.

-¿Qué es lo mejor y lo peor que te llevás del torneo?

-En lo deportivo, lo mejor fue que superamos las expectativas por amplio margen. Lo peor en cuanto a lo organizativo fue que el nivel de juego de los equipos va subiendo año a año y los árbitros dejan mucho que desear, no están a la altura de los partidos. Eslovenia tiene a Miha Zupan, que jugó en la NBA. Nosotros les ganamos dos veces y después del partido por el quinto puesto vino y me dijo: “¡Pero vos viste lo que son los árbitros!”. Y yo le dije que esos árbitros nos jodieron la clasificación en el partido con Ucrania. Lo negativo es eso. Es más, el número uno del básquet mundial para sordos, Jürgen Endress, a los diez minutos del final del partido me pide disculpas por lo que habían hecho los árbitros.

-¿Por qué se da esa diferencia de nivel?

-No es sólo en Argentina. A nivel mundial, no se manejan los mismos fondos que en FIBA. No es lo mismo pagarles a esos árbitros que, por decirte algo, al colorado (Pablo) Estévez de acá. Me dijo que iba a tomar nota y todo, pero yo el partido ya lo perdí.

 

CONTRASTES

Venezuela se desangra por el conflicto entre Gobierno y oposición con muertos, heridos, presos y marginados como resultado. Argentina, como otros países de la región, observa, exige y calla desde lejos. En el medio, circunstancias espaciotemporales depositan a deportistas de uno y otro país en una cancha de básquet. El deporte iguala y la pasión y el corazón pueden más que la actualidad socioeconómica de un país. ¿Será así?

Los Topos se clasificaron a las Sordolimpiadas al vencer a Venezuela en el partido por la clasificación en Maryland. Un año después, en el duelo para meterse en la lucha por las medallas, los derrotados fueron los argentinos. ¿Y en el medio qué?

“Se notó mucho la preparación en los otros equipos. Por ejemplo Venezuela, al que el año pasado le habíamos ganado por 22 puntos con el equipo completo y mejor preparado. Venezuela estuvo 20 días antes en Europa jugando partidos con equipos de la segunda de España. A Turquía llegaron 10 días antes y tenían la cancha oficial para entrenar, nosotros una sola vez la tuvimos y después entrenábamos en una cancha de cemento, afuera, con medidas más chicas que las reglamentarias. Y eso se nota”. Contrastes.

-Resulta curioso ver esas diferencias, no con una potencia, sino con un país cercano como Venezuela. Y más paradójico aun con la situación que vive el país.

-Con todo lo que está pasando en Venezuela, así y todo los tipos salieron segundos, llegan con una medalla de plata en el pecho y por eso cada jugador y técnico va a recibir una casa, un auto y una beca de por vida. Y yo tuve que renegar porque no tengo plata, hace dos meses que no tengo club, no trabajo, por ende no cobro, y el capitán del equipo me tuvo que pagar el pasaje para venir a Carlos Paz.

Venezuela llegó con una mejor preparación y evitó que Los Topos pudieran luchar por un podio.

-Además de la preparación para el torneo, ¿qué diferencias hay a nivel estructural con otros países?

– Acá, de estructura, cero, nada. Por ejemplo, Rusia le paga 3.500 euros a los jugadores y al entrenador 6 mil. Tienen puntos de concentración fijos, entrenan juntos. Juegan partidos de alto nivel. Por eso se va notando el cambio en ellos. Ucrania lo mismo. Venezuela recibió mucho más apoyo. Son cosas que hacen la diferencia y que a la vez muestran que con algo de apoyo, hoy tendríamos una medalla. Por eso tengo tanta confianza para el año que viene. Vamos a estar con el equipo completo, jugadores y cuerpo técnico. El resultado final va a ser otro.

-Pese a todo sos optimista.

-Veo lo que se viene con mucho más entusiasmo. Porque llegar a un quinto puesto con todo esto que tuvimos en contra, si pudiéramos hacer una preparación un poquito más profesional antes del torneo en Colombia el año que viene y con el equipo completo… Traemos la de oro seguro en el Sudamericano.

 

“HOY NO TENGO PARA COMER”

Las discusiones basquetbolísticas y de políticas deportivas le ceden inevitablemente el terreno a la cotidianeidad. Más allá de pensar en la evolución del equipo y soñar con medallas, hoy las inquietudes de Chalo están fuera de una cancha, de entrenamientos y concentraciones. Están en su propio presente: “Hoy no tengo para comer. La verdad, tengo cuatro pesos en la billetera. Vivo con mi hija y mi nieta acá y está complicado”. Hace dos meses dejó de ser el entrenador de Deportivo Norte de Alta Gracia y está en la búsqueda de un club. “Mi cabeza está hoy en eso”.

¿Qué fue lo que pasó? “Problemas económicos en el club. Habíamos hecho un arreglo a comienzos de año por los viáticos. Después me dijeron que no los podían pagar más y que el sueldo no lo podían abonar en tiempo y forma. Y no podía seguir de esa manera. Es un viaje de 70 kilómetros ida y vuelta (entre Carlos Paz y Alta Gracia). Por ejemplo, hace dos meses choqué un perro en la ruta y salió más de 8 mil pesos el arreglo. Y yo estaba cobrando 9 mil. Si me arriesgo a cobrar esa plata sin viáticos y vuelvo a chocar, no puedo arreglarlo”.

Sobre ofertas, el Chalo reconoce que “hay un par de cosas dando vueltas, pero nada seguro”. De la provincia de Córdoba, que en otros años aportó a la causa, “nada, ni siquiera un llamado”. Su situación es tan apremiante que el capitán de Los Topos, Diego Galanti, debió costearle el viaje a su ciudad.

Para los jugadores, claro está, la situación también dista de ser la ideal. “Del equipo que estuvo en Turquía, solo hay tres profesionales. Y de los tres, solo uno tiene club, los otros esperan propuestas”, describe Chalo. ¿Y el resto? “El resto son amateurs. Marcos Raffin trabaja en una estación de servicio; Germán Ferreyra en una fábrica de cerámicas; Diego Galanti tiene una escuelita para discapacitados. Facundo Herrero trabaja en la inmobiliaria del padre. Y así”. La cruda realidad del deportista amateur, que pese a todos los obstáculos sale a la cancha y se le anima a los mejores. Y les gana. “Primero tienen que trabajar para subsistir. Y si pueden van a entrenarse a la noche. Ese es nuestro equipo. Y así y todo, Eslovenia, Rusia y Turquía quedaron atrás nuestro”.

-El ejemplo de Venezuela te muestra que con un mínimo apoyo se podrían lograr muchos más objetivos, ¿no?

-No tan mínimo, ahora los tipos tienen casa, auto y beca. Y yo le tengo que pedirle plata prestada a mi vieja para comprar comida para mañana. Mirá la diferencia.

Básquet para sordos
@QuerciaNicolas

Periodista en construcción.

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