Rugby

 

HISTORIA

El origen del rugby tiene varios puntos de encuentro con el del fútbol. De hecho, se puede decir que ambos derivan del mismo deporte, el fútbol medieval inglés, un juego con reglas poco definidas, en el que casi todo era permitido para llegar a la meta con la pelota. Se estima que el primer antecedente del rugby moderno se dio en el colegio de la ciudad homonima, ubicada en Warwickshire, en 1823.

En 1863 se crea el reglamento oficial del fútbol moderno, en el que se excluyó la posibilidad de sujetar el balón con las manos y el tackle. Esto permitió que el rugby tome su propia identidad, que en 1871 se vería reflejada en la creación de la Rugby Football Union, entidad que regularía el deporte en Inglaterra. Tiempo más tarde, en 1886, se creó la International Rugby Football Board.

El rugby tuvo su debut olímpico en París 1900, gracias al apoyo del barón de Coubertin, creador de los Juegos. Sin embargo, el deporte sólo volvería a formar parte del programa olímpico en Londres 1908, Amberes 1920 y París 1924. Luego de 85 años lejos de la cita más importante del deporte, el COI anunció, en 2009, la vuelta del rugby (con la modalidad Seven) a los Juegos, en Río 2016.

 

NATURALEZA DEL DEPORTE

El rugby seven es una variante del rugby tradicional y tiene como objetivo crear un mayor dinamismo en el juego y evitar grandes desgastes (lo que permite un menor período de descanso y, por lo tanto, más partidos en menos días). La principal diferencia radica en la cantidad de jugadores y la duración del match. Como el nombre lo indica, se juega con siete personas por equipo, a diferencia de las 15 que son necesarias en el rugby tradicional. Mientras que en éste último se juegan 80 minutos, un partido de rugby seven dura 14 minutos, divididos en dos tiempos de siete.

Cada equipo tiene como objetivo conducir la pelota ovalada hasta la línea de meta del adversario; sin embargo, no está permitido hacer pases con la mano hacia adelante. El campo de juego, además, posee dos arcos con forma de “H” que están colocados en el centro de cada línea de meta.

Existen cuatro formas de puntuar:

  • Try (5 puntos): apoyar la pelota dentro del campo de meta adversario.
  • Conversión de try (2 puntos): se ejecuta solo luego de un try. El balón se patea hacia el arco y debe pasar por encima del palo horizontal y entremedio de los verticales.
  • Penal (3 puntos): tras una infracción, el jugador tiene la opción de patear a los palos desde el lugar de la falta.
  • Drop (3 puntos): con la pelota en juego, patear la pelota de sobrepique y meterla dentro de los palos.

 

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