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“Muchos chicos encuentran en el faustball otro deporte para hacer al que no estaban acostumbrados”

“Muchos chicos encuentran en el faustball otro deporte para hacer al que no estaban acostumbrados”

Federico Fritz, integrante de la selección durante una década y referente del deporte en el país, acaba de asumir la presidencia en la Federación Argentina de Faustball. En diálogo con Cinco Anillos, habla de las dificultades para desarrollar un deporte poco conocido, su importancia en la formación en las escuelas y los desafíos que se vienen para que la disciplina con raíces alemanas crezca en el país.

Enseñando faustball. La difusión es parte esencial del plan de Fritz para el crecimiento del deporte. Foto: Facebook Programa Argentino de Faustball en las Escuelas.

¿Cómo expandir un deporte antiguo, poco conocido, escasamente practicado, pero fácil de participar en él y en el que Argentina se mantiene siempre entre los mejores equipos del mundo? Ese es el desafío que se plantea desde hace tiempo el faustball nacional. “Es un deporte muy chico, que nadie lo conoce acá en el país, pero tiene 70 años y potencial para abrirlo, hacerlo conocer”, dice Federico Fritz, referente del deporte y parte de las selecciones nacionales en la última década, que acaba de asumir la presidencia de la Federación Argentina de Faustball con la ilusión de iniciar una nueva era de desarrollo.

Originario de Alemania en su versión moderna y fuertemente arraigado a los clubes ligados culturalmente a la comunidad germana, el mandamás piensa las posibilidades de crecimiento de su deporte y, a través del programa de inserción de faustball en las escuelas que encabeza, va más allá; cómo aprovecharlo para la formación de personas. “Sirve como herramienta para educar al chico, cuáles son los valores que queremos transmitirles”, afirma en diálogo con Cinco Anillos en ocasión de la disputa de la segunda fecha del Nacional de menores en San Fernando con decenas de chicos de varias provincias. Fritz valora la esencia igualitaria del faustball: “Cuando en la escuela les metés una idea nueva, sea faustball u otro deporte poco conocido, a todos los ponés en la misma condición y puede jugarlo cualquiera”.

BASES

-En el Nacional de menores compiten chicos de Misiones, Córdoba, Rosario y Buenos Aires. ¿Es un deporte federal?

-Es federal pero lamentablemente son largas las distancias. Está bueno porque los chicos van conociendo todo el país pero en cuanto a costos es mayor y hay baja competitividad. Cuando salimos afuera se nota. Argentina en mujeres y varones siempre está cuarto o quinto a nivel mundial y lo que siempre pasa es que terminás la competencia y tenés un buen nivel porque todos jugamos desde muy chicos, tenemos muy arraigado el deporte y se entrena bastante, pero no tenés competencia. En los momentos en los que tenés que ser más frio se nota. Es lo que siempre nos pasa.

-La primera impresión que surge al mirar faustball es asociarlo con el vóley. ¿Están vinculados?

-Tiene una dinámica similar al vóley, hay un remate por encima de la red, una recepción. Pero técnicamente nada que ver, es difícil cuando uno juega al vóley bajar al faustball. No conozco jugadores de vóley que hayan sido buenos jugadores de faustball, por lo menos acá en Argentina. Las posiciones, cómo se le pega a la pelota, cómo saltás, todo es diferente al vóley. Es otra cancha, otra pelota.

-¿Qué características tiene el deporte?

-Técnicamente se puede pegar con un brazo, la mano abierta es falta. Se le pega con el puño, tenés un pique posible entre cada pase, con tres pases como máximo; la red es más baja, dos metros en mayores y 1.80m para chicos. No necesitas ser alto para jugar, hay muchos pegadores que no son altos. Si sos defensor podés ser chiquito, grande, alto, gordito, no pasa nada. En ese sentido está bueno, cada uno encuentra su posición. Otra diferencia es que el saque lo tiene el que pierde el punto, frente a un punto en contra vos tenés la posibilidad de revertirlo con el saque, es algo positivo. El pique te da mucho más tiempo. La cancha equivale como a seis canchas de vóley.

Arbitrando. Durante el Nacional de menores que se disputó el fin de semana en Punta Chica. Foto: Facebook Faustball Punta Chica.

FORMACIÓN

El desarrollo de un deporte en la estructura nacional requiere siempre de dos alternativas: clubes o escuelas. Existen pocos clubes que practican faustball con cierta cotidianeidad en el país: un par en Buenos Aires, otro en Rosario, algunos en Misiones y en Córdoba, casi siempre de origen alemán. Con la dificultad que plantea la creación de clubes, la inserción del deporte en las escuelas resulta de una ayuda vital.

Hace cuatro años, Federico y otra referente del deporte, Nancy Adamoli, conocieron en Brasil el programa Punhobol nas escolas y decidieron trasladarlo a nuestro país. “Estábamos entrenando a las categorías menores y veíamos que estos chicos que no tenían espacios en otro deporte acá lo tenían. Empezamos a interiorizarnos en cómo es el aprendizaje de los chicos, cómo es eso de hacer un deporte que no ves, que no registrás”. Con los PAFE (Programa Argentino de Faustball en las Escuelas) ambos recorren el país desde entonces dando a conocer su deporte.

-¿Cómo funciona el deporte en las escuelas?

-Cuando en la escuela les metés una idea nueva, sea faustball u otro deporte poco conocido, a todos los pones en la misma condición y puede jugarlo cualquiera. Para las escuelas no ponemos restricciones, es lo que tengas, una soga, un piolín, un elástico, lo que tengas y listo. Con Nancy hicimos el Programa Argentino de Faustball en las Escuelas que son capacitaciones que hacemos en diferentes zonas. Empezamos solos, casi sin apoyo. Salió de nosotros. Ella es profe de educación física, en la escuela da faustball y vio como los chicos lo aceptaron. Dio resultado. Lo que transmitimos es eso, que la experiencia nos da herramientas nuevas frente al aula. Damos charlas a profes, viajamos bastante y nos llevó a armar un grupo de docentes de varias escuelas que dan faustball. Y hacemos hace cuatro años un torneo nacional de escuelas. El año pasado vinieron escuelas de Chile y Brasil.

-¿El programa tiene algún soporte institucional o recursos para financiarlo?

-Es sin financiamiento, nos movemos por nuestra cuenta. Vamos de a poco, es un reme total. Es complicado cuando no tenés una estructura que te contenga. Una iniciativa es institucionalizarlo dentro de la federación, pero el fin es otro; no damos esto en las escuelas para que más chicos jueguen al faustball, sino como herramienta para educar al chico, mostrarles cuáles son los valores que queremos transmitirles. Varias cosas técnicas del faustball las llevamos a valores dentro de la vida y la construcción del ser del chico.

-La enseñanza del deporte en las escuelas después genera un efecto derrame.

-Después es una consecuencia que algunos de esos chicos terminen jugando en clubes. Queremos tener más estructura que avale el trabajo y poder tener representatividad, porque si vos no institucionalizás, nunca logras ese pasito para que un municipio te de algo de plata para desarrollar o apoyar a un profe. Creemos que si lo enmarcamos en la federación podemos llegar a conseguirlo desde otro lugar.

Con Nancy Adamoli llevan adelante el Programa Argentino de Faustball en las Escuelas. “Empezamos solos, casi sin apoyo. Salió de nosotros.”, dice. Foto: Facebook PAFE.

FEDERACIÓN

Hace algunos meses, la selección nacional participó de los Juegos Mundiales con representantes del Círculo Alemán de Rosario, ya que algunos integrantes del equipo no pudieron viajar a Polonia por falta de recursos o imposibilidad laboral. Uno de ellos es Federico que, paradójicamente, ya sabía por esos días que sería el nuevo presidente de la federación. Sí, el entonces futuro presidente no pudo viajar.

En 2018 el faustball nacional cumplirá siete décadas de vida y Fritz cree que es una oportunidad para iniciar un proceso y que la disciplina finalmente crezca. “El año que viene la federación cumple 70 años y queremos festejarlo. Es un deporte muy chico, que nadie lo conoce acá en el país, pero tiene 70 años. Se han hecho campeonatos mundiales, tiene un potencial para abrirlo, hacerlo conocer, participar de eventos”.

-¿Cómo inicia tu proceso en la presidencia?

-Este año hubo dos torneos en Rosario, en abril uno internacional y después el Nacional. Me agarró el presidente Roberto (Hönigesz), que esta hace mucho en la federación y me lo propuso ahí, candidatearme. Creía que era el momento de cambiar. El cargo se renueva cada dos años y al año la mitad de la comisión. Él tuvo un mandato cortado, pero está hace más de 10 años. Es muy buena persona, muy buen político. Muy ordenado. En la federación está todo en orden, pero creía que podría inyectar energía. Me llevo bien con los clubes; como estuve en la selección mucho tiempo, tengo varios amigos en todos ellos y eso favorece las relaciones, la confianza. Hubo una lista que él propuso y los clubes aceptaron.

-¿Tenías experiencia en la administración?

-Había estado como vocal, pero con poca actividad, era muy jugador o hacía esto por otro lado. En mi club (Punta Chica) sí fui secretario de deportes, coordiné cinco años faustball. Corté con eso porque dije que este año me iba a dedicar a mí. Y surgió esto.

-¿Cómo funciona la federación?

-La federación funciona de forma gratuita, los ingresos que tiene por parte de los clubes son bastante bajos y todo lo que entra se usa para pagar la afiliación a confederaciones.

-¿Tienen vínculo con las entidades políticas?

-Pertenecemos al Comité Olímpico Argentino y estamos en las dos CAD (Confederación Argentina de Deportes y Confederación de Deportes de Argentina o CONDEPA). Estamos representados, tenemos un montón de cosas que ofrecer. Nos parece fundamental unir los esfuerzos de todos los deportes que no son conocidos. Todos los programas de ayuda económica que hay son muy para la élite, que está perfecto pero bueno, lo que está por debajo no tiene programas de ayuda. Estoy en esa búsqueda, interiorizándome. Hice un curso para ver los programas y la verdad que a nosotros ninguno nos pega porque no somos reconocidos como deporte olímpico, entonces si no estás ahí no podes acceder a nada. Es una lástima.

-¿Y aportes de privados?

-Nada. No hay aportes de nadie, cero. Hay que animarse a buscar. Es fundamental. Hay compromisos todos los años. En 2018 hay un mundial sub 18 en Estados Unidos y tenemos jugadores re entrenados para ir y es una lástima que a veces no se termine yendo por plata. En julio también está el mundial de damas. Voy a tratar de conseguir algo para eso. Si hay recursos, el nivel interno incrementa, porque todos se van a romper el lomo para ir. Hoy se entrenan pero va el que tiene plata. Disminuye la motivación y la competitividad porque no va el mejor equipo; eso fue lo que paso en los Juegos Mundiales. Que igual esta bueno porque esos chicos pudieron aprovechar para hacer experiencia y se lo merecen porque se entrenaron mucho, pero si pienso en una selección nacional mayor hay que llevar lo mejor.

Chicos de Villa General Belgrano y de Misiones jugando durante el Nacional de menores.

ORIGEN

El inicio en una práctica deportiva algunas veces tiene que ver con la tradición, la herencia, y en otras con el azar, las casualidades. En el caso de Fritz, se dieron ambas. “Mis viejos se conocieron jugando faustball en mi club, pero ellos dejaron y empecé a jugar a los ocho años cuando un vecino nos invitó a mí y a mi hermano”, recuerda.

Una de las ventajas del lado federal del faustball es la posibilidad que brinda de viajar. Esa fue una de las razones que engancharon a Federico para seguirlo practicando de forma competitiva a medida que iba creciendo. “Conocí lugares que no sé si hubiera conocido. Con esto fue lo primero que visité: las Cataratas, Villa General Belgrano, Brasil. Eso fue re motivador”. El otro gran factor positivo que suelen mencionar los amantes del faustball es el social, el ambiente familiar. “Hicimos mucha vida de club, te hacés amigos y compartís eso. Es muy sano”.

Formó parte de las distintas selecciones juveniles y creció a la par de su deporte, pero así como los chicos del interior de Misiones o Córdoba dejan de practicarlo para irse a estudiar a la ciudad, él lo abandonó por una carrera académica. “Dejé dos años para estudiar Medicina”, dice, aunque el cambio no duró mucho: “La abandoné porque necesitaba volver a jugar”. Y porque tampoco le gustaba, vale decirlo. Optó por la Agronomía, se recibió de ingeniero y hoy además de trabajar como técnico en la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA), dicta clases en la UBA.

Volvió al faustball e ingresó en la selección nacional en 2007. “Mi hermano no quedó y yo sí y fui al Mundial de Alemania, una experiencia espectacular”. En 2011 formó parte de la mejor participación histórica de Argentina en un mundial, en Austria. Vencieron dos veces a uno de los candidatos, Suiza, avanzaron por primera vez a semifinales y cayeron 4 a 3 en esa instancia en un partido extremadamente reñido frente a los locales. “No lo podíamos creer, fue una locura, fue todo demasiado bueno, el mejor logro lejos”, describe sobre aquellos días. En 2013, en los Juegos Mundiales de Cali, integró la selección que le ganó en una jornada histórica a Alemania. “Habíamos perdido con Suiza que era el buen equipo a ganar. Y eso nos tiró abajo, pero capaz entramos relajados y salió. Encima 3 a 1 les ganamos, no lo podíamos creer”. En 2015, como locales en Villa General Belgrano, no les fue tan bien. “Pero siempre estamos ahí”.

DESAFÍOS

“El faustball está estancado, sobre todo en la federación. En los clubes también, se cerraron en los clubes más fuertes, los alemanes, de hace 40 años para acá”, cuenta el presidente de la FAF. Para cambiar esa realidad pone el foco en la formación escolar. “Vamos a apuntar a la difusión en escuelas, dando contenido. Empezar a mostrarlo como una herramienta. El primer paso es la comunicación, ya tenemos un camino con lo de las escuelas y podemos crecer un montón. Hay que encontrar financiamiento para fortalecer el programa”, agrega.

-¿En qué aspectos fundamentales van a trabajar en la nueva gestión?

-Los tres pilares van a ser la comunicación, buscar fondos y trabajar en las escuelas. La idea es llegar a los Evita, es algo que anhelo y va a costar, vamos a tener que tocar muchas puertas, pero nuestra misión es llegar a eso. Ahora estamos muy relacionados con el programa de Buenos Aires 2018, estamos yendo a dar capacitación en las escuelas con el programa de iniciación deportiva de los Juegos. Está bueno, el tema es darle un soporte para que esos profes estén contenidos, que tengan unas zanahorias para poder seguir jugándolo. El profe también lo tiene que tomar como un desafío personal, porque es fácil tirarles una pelota de fútbol, no tenés que explicar nada.

-¿Cómo ves el futuro?

-Bien, Hay que pensar un proyecto a largo plazo, si no se trabaja en equipo tirando para el mismo lado… Pensemos dónde poner la poca plata que hay en cosas que tiendan a mejor el deporte nacional. A veces se pierde el enfoque y se mira al propio club. Hay un montón de cosas que se pueden hacer con trabajo en equipo. Todos tienen que construir esa visión y estructura.

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@QuerciaNicolas

Periodista en construcción.

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