Política deportiva

Con apertura a privados, transforman la Secretaría de Deportes en Agencia

Con apertura a privados, transforman la Secretaría de Deportes en Agencia

El Gobierno modificó por decreto la Ley del Deporte. La Secretaría es reemplazada por una Agencia de Deporte Nacional, un ente descentralizado y autárquico que entre sus recursos podrá contar con aportes de privados a través de vías como la venta de bienes.

El Jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, el hasta hoy secretario de Deportes, Diógenes de Urquiza, y el Presidente Mauricio Macri, durante los Juegos Olímpicos de la Juventud. Crédito: Prensa COA.

En la claridad de la medianoche, se publicó en el Boletín Oficial el Decreto 92/2019, que modifica la Ley del Deporte (20.655) para crear la Agencia de Deporte Nacional (ADN), un ente descentralizado y autárquico que se moverá bajo el ala de la Secretaría General de la Presidencia y reemplazará en sus funciones a la Secretaría de Deportes. En los hechos, lo más trascendente del decreto es la apertura a la participación de capitales privados, entre otras vías, a través de la venta de bienes, justo en medio de la disputa que atraviesa a la comunidad deportiva por la mudanza del CeNARD al Parque Olímpico de Soldati.

Con motivo de “lograr la utilización racional de los recursos públicos para potenciar una gestión más eficiente”, el decreto modifica instrumentos administrativos existentes, como el Instituto Nacional del Deporte y la Actividad Fïsica y el Ente Nacional de Desarrollo Deportivo (ENADED), y le otorga a la agencia las funciones ejecutivas de “diseño, coordinación y ejecución general de las políticas públicas en materia deportiva”. La ADN estará comandada por un director y un subdirector designados por el Poder Ejecutivo. También se crea un Consejo Consultivo integrado por los secretarios de deportes provinciales y representantes del Comité Olímpico Argentino (COA), el Comité Paralímpico Argentino (COPAR) y las Cámaras de Diputados y Senadores.

La Agencia de Deporte Nacional es el punto de partida de la gestión de Diógenes de Urquiza, hasta hoy secretario de Deportes en reemplazo de Carlos Mac Allister, y Fernando Marín, principal asesor del Presidente en materia deportiva y nombrado como “coordinador general de comunicación estratégica de la Secretaría de Deportes” en 2017. Marín es uno de los impulsores del desembarco de las sociedades anónimas deportivas en el fútbol argentino.

En los hechos, el principal cambio que promueve el Gobierno con la modificación estructural es la apertura a la participación de capitales privados, basada en la experiencia de la Agencia Córdoba Deportes. El artículo 8° del decreto, en su inciso 22, establece que la agencia tiene como uno de sus objetivos “proponer y celebrar convenios, acuerdos o instrumentos, con entes públicos o privados, estatales y no estatales, internacionales, interjurisdiccionales, nacionales, provinciales o municipales, en el ámbito de su competencia”.

De forma más explícita, en el artículo 15° se fijan los recursos operativos de la agencia. Además de las partidas presupuestarias estatales, se abre la puerta a ingresos privados por comercialización de espacios publicitarios y también por “ventas, locaciones u otras formas de contratación de sus bienes muebles y servicios”. Una fórmula conveniente en medio de la polémica por el traslado del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo al Parque Olímpico de Villa Soldati, una decisión que abrió una grieta en la comunidad deportiva nacional.

“Una locura lo que pretenden hacer Mauricio Macri, Marcos Peña y Diógenes de Urquiza con Gerardo Werthein. Quieren vender todo lo que nos pertenece: los lugares para practicar deportes y el acceso de todos a las actividades deportivas. ¡Tenemos que decirles que NO!”, se quejó en Twitter el ex jugador de la selección de vóley Marcos Milinkovic, una de las voces más efusivas en contra de las medidas ejecutadas por el Gobierno en materia deportiva.

En la vereda opuesta, el tirador Federico Gil celebró la creación de la agencia, que “permitirá tener el grado de dinamismo que el deporte requiere, entre otras cosas para pagar las becas y apoyos económicos a tiempo, algo que no logró cumplir ninguna de todas las gestiones de la Secretaría de Deportes”.

El decreto deroga la Ley 24.052, de la creación de la Comisión Nacional de Automovilismo y Motociclismo, y numerosos artículos de la Ley 27.201, que creaba la Asignación Universal por Hijo en el Deporte, una norma nunca ejecutada en los hechos. El DNU también interviene en materia de género sobre los órganos ejecutivos de los clubes, denominados asociaciones civiles deportivas de primer grado. Se establece que las comisiones directivas “deben tener entre los candidatos a los cargos titulares a elegir, un mínimo de VEINTE POR CIENTO (20%), en conjunto, de mujeres y de personas jóvenes entre DIECIOCHO (18) y VEINTINUEVE (29) años de edad, que reúnan las condiciones propias del cargo para el cual se postulen y no estén comprendidos en alguna de las inhabilidades estatutarias”. Además, se fija como máximo un plazo de un mandato de cuatro años y dos reelecciones para los presidentes de clubes y federaciones nacionales.

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